Ayer me pasaron una información que publicaba el país online (gracias Vichy).
La policía detenía en Barcelona a un joven de 32 años que vendía droga a menores en un instituto. Hasta aquí la cosa no tiene nada de especial, pero lo gracioso es que este sujeto anunciaba su punto de venta y la manera de conseguir la droga con unos folletos de publicidad un tanto caseros.